Amarula en mano, sin pucho ya. Lo dejé. Ahora me atraco con otras cosas. Pensamientos, por ejemplo.

Y mejor largar... mejor dejarlos salir... mejor evitar exceso de pensamientos. De pensar boludeces, por sobre todo. De pensar, bah.

Mi Diario Intimamente Publico.

Sos testigo de mi raye. Si lo creés necesario, sugerime un psiquiatra, que no me ofendo. Vamos viendo.


sábado

Hola, otra vez.

Tanto tiempo sin leernos.
Esta entrada viene bien visceral. Con Bajo Fondo de fondo (valgame la redundancia), vengo a repasar las cosas que escribí durante esos años de estar sola conmigo. Contando historias ajenas y no tanto, haciendo carne la desgracia ajena y festejando las buenas nuevas de los demás. Y de lo mío nada.

Y acá me encuentro, con casi 30 años. Me acuerdo cuándo leía el blog de La Capitana del Espacio, con su muchacho y sus 30 años. Su abuela, su laburo, sus cosas, y yo pensaba que que sería de mi a su edad. Y acá estoy. Otra vez escribiendo. Ella creo que se casó. Dejamos de escribir prácticamente a la vez. Capaz ahora tiene un blog de La Capitana de la Casa, o algo así. No se.
Yo ya no tengo gato (estoy rezando por un caniche toy para canalizar mis ganas de tener un ser humano de 2.5 kg), ya no fumo, ya no estoy tan gorda, aunque hace 6 kg que dejé de fumar.... ahora tengo novio. Ahora estoy recibida. Ahora trabajo de lo que me recibí. Soy Martillera. Si, ya sé, un momento de mierda, pero como todo, va a pasar. Es un momento, y cuándo todo ande bien me voy a llenar de guita, como corresponde a los martilleros honestos como soy yo.
Ahora viajé, me pelié, sigo viviendo sola, me independice de mis viejos, aunque hace más de seis años que me fui de su casa, no habia cortado el cordón. Ahora me compre un auto, que desde diciembre que lo compré, no anduvo una semana seguida bien. O sea,desde q lo tengo, no lo tengo. Vive en el mecánico, o tirado en el patio de la casa de mi novio, depende de sus ganas (de las de mi novio) de ocuparse de mi auto. Por que es mío pero se ocupa él porque obviamente, tambien superé esa cosa de la autosuficiencia, sino seguro que ya estaría andando en la calle, y yo con la tarjeta explotada porque algún mecánico garca me cobró $1000 cuándo sólo cambio un fusible Pero yo no se, se lo dejo en sus manos, y tengo que esperar. O venderlo. Y no quiero venderlo. Asi que espero cual Lady C. que soy.

Hoy estoy algo desvelada y tenía ganas de refrescar mi blog, que tanto bien me hace.

Acá estoy. Voy a volver a escribir. Este, que es como mi diario nada íntimo por cierto.

lunes

Tendrá final?

Tanto hace ya que Eliana está en esta posición de observadora.
Tanto hace ya que está esta especie de "trabajo de campo".

Tanto hace ya.... ¿Tanto? Sí.  Demasiado.

¿Y que espera Eliana para dejar de participar y emepezar a jugar? No se sabe.

¿Lo espera a él? ¿A quién? ¿A él?

Noooo... si el que esperaba se le fue de las manos. Se le fue de la vida. Se le fue para siempre.

Pero es su culpa, si no hizo nada para enamorarlo, para estar a su lado. ¿No?... no. O sí. ¿quién sabe?

Yo sé!!!! Hizo. Claro que hizo. Si le puso su corazón en bandeja de plata y se lo devolvió picadito e inservible.
¿Para siempre?... no... para siempre no. Se puede enmendar y puede volver a amar.


Pero a él quién ella quería, era a él a quién amaba. ¿Y?...   Y.. ¿qué?.

¿Que de que? Que tiene que ver que haya sido él. Uno no elige de quién se enamora. Pero ya está.


Y como sigue?

Jajajajjajaja....   ¿Pretendés que te diga como sigue su historia? ¿Vos creés que ésto es un guión de película dónde se sabe el fnal y pretendés que te lo adelante?... No. No, no.... imposible.


Puedo contarte como termino aquel capítulo, pero no puedo decirte como serán los siguientes.
Ése desamor ya pasó. Desamor que fue amor y que cuándo fue amor se disfrutó tanto hasta hacerla vibrar. Ahora ya está. Capítulo cerrado. Incluso creo que ya no le duele.

Está bien cerrar historias, más si son historias infinitas. De ésas que se cree q nunca terminarían y serían siempre iguales.

¿Èl será feliz?...
Ella cree que sí.

¿Y no le duele que sea feliz
con otra y no con ella?

Ya no más...
No te creo...
Creeme...

¿Cómo se hace para vivir con tanto amor en el borde de los labios y no poder gritarlo?

Porque ya está, porque ya pasó.

¿No le queda un rezago de pasión por él?

No.. le queda un buen recuerdo, y su enseñanza.

¿Aprendió a no enmorarse nunca más?

No, por el contrario!!!! Aprendió algo mejor.. porque él fue testimonio vivo de que se puede estar en el fondo del abismo, y así todo se puede salir, y
Ser Feliz.

Carta a mi incondicial. By Carito Dolz.


Hacía tiempo que ya no nos encontrábamos. No en éste ámbito, no de esta forma. No para esto.
Lo que es verte, te veo cada día, todo el tiempo. Te paso de largo, no reparo en lo que realmente significas en mi vida, lo que sos en verdad para mí. Te miro, me estampo fugazmente sobre vos y sigo con algo más. Algo más trivial, menos significante.

Podría decir también que mi actitud en el último tiempo ha sido evasiva. Quizá por temor, quizá por que simplemente no tenía nada para decir. Aunque… sinceramente, esto último es algo así como un auto engaño. Siempre hay algo para decir. Yo al menos, rara vez me quedo sin palabras. Creo se trata, más que nada, de que me estaba escapando. No sabría decir bien de que. Puede que tenga que ver con la reflexión: cuándo uno se pone a pensar más de lo necesario, comienzan a correr en nuestra mente esas películas poco felices. Muchos entreveres de los cuáles resulta más cómodo escaparse. De ahí mi silencio.

No quisiera que sientas que me olvidé de vos, tanto que has estado conmigo en reiteradas oportunidades, que estuviste ahí para mí, siendo mi soporte, mi bálsamo, mi fuente de catarsis más fiel, más incondicional. Incondicional, esa es la palabra. Siempre estuviste ahí para mí, soportando cada una de las cosas que tenía por decir, recibiendo cada frase sin importar los significados, sin importar las sonrisas, las lágrimas. Para cualquiera de mis estados de ánimo, para los momentos más importantes o incluso para los más tontos estuviste ahí. Y yo que puedo ser tan desagradecida, te alejé de mi vida todo este tiempo hasta hoy.

Pero despreocupate, porque la pasión que existe entre nosotros es eterna. Jamás, y esto lo digo con total convencimiento, jamás te alejaría  definitivamente de mi vida. No puedo. Por más que lo intente una y mil veces, es imposible. Sos parte de mí y lo seguirás siendo siempre porque parte de mi esencia reside en tu existencia.

Hoy nos encontramos otra vez, y no es que tenga para contarte algo fantástico o demasiado revolucionario. Simplemente es para que sepas que no me olvido de vos, y que me guardo los momentos más mágicos para el reencuentro, como éste. 

Mi querido papel en blanco: no te olvidé, no me fui, no te hice a un lado… siempre voy a tener palabras para plasmar sobre vos. Me había tomado un recreo, pero acá estoy, vuelvo a escribirte, vuelvo a darte vida para que sepas que yo continúo con la mía, y seguimos siendo uno. 


Carito Dolz

miércoles

Amores oraculares...


La tarotista le había pronosticado que sería para esas fechas.
Si su oráculo no fallaba, en pocos meses debería de haber estado caminando de la mano de su amado.

¿Alguien cree en las tarotistas?.

Ella sí. Y tanto creía que ahora andaba por ahí, buscando amor en los ojos de un fulano.
Según la descripción de la vieja de las cartas, era castaño, de tez blanca, no muy alto, no muy bajo. Con rasgos bien masculinos. Se dedicaba a algo que tenía que ver con la justicia. Asi que sus paseos por Tribunales eran una ronda continua. Por la facultad de Derecho, ni les cuento.
Cada pobre crisitano que tenía más o menos los rasgos de su príncipe, se llevaban una miradita de regalo.

Ella iba bien vestida e impregnada con su mejor perfume "por si acaso". Porque no vaya a ser cosa que se lo cruzase y la viese desalineada, no, no... debía estar espléndida para ese que ni si quiera sabía quién era.
Por si acaso no se distraía con nadie más. Cualquier invitación, cualquier insinuación de un fulano que no cumplía con las características que le vaticinaron, era totalmente desacreditado.

Mientras tanto, la vieja de las cartas le vaticinaba a un ciego que volvería  a ver para tal fecha; a un negociador en bancarrota que pronto haría el negocio de su vida, a una mujer de 60 años sin hijos, que pronto engendraría en sus entrañas mellizos, y así...

Y así también iba ella montada en su Rey de Corazones, esperando lo vaticinado, y perdiéndose de vivir la vida real. La del horóscopo de hoy.

domingo

De Nuevas Esperanzas.... (no más desamores)

Este blog que encierra tantas historias, tantas fantasías, tantas buenas nuevas y otras no tan buenas, hoy amaneció esperanzado.
De desamores hemos tenido mucho... hasta me animaría a decir que demasiados. ¿Cómo es posible, me pregunto, que hayan tantas historias con final infeliz? ¿cómo puede ser que tantos corazones rotos hayan ocupado líneas de éste espacio? Si el amor no debe predominar por sus lágrimas, sino por sus caricias...

De nuevas esperanzas, muy pocas. 
Hay sin embargo, una historia particularmente entreverada. Mi deliciosa Carmina... Ella, que tan llena de vida y de éstas nuevas esperanzas de la que cuento está repleta. Colmada de amor por la vida andaba, buscando la felicidad, buscando su otra mitad, buscando amor en los ojos de un fulano. Quienes siguen este blog desde el inicio, saben muy bien de quién les hablo. Vos también lo sabés mi querida amiga.

Si tantas veces he tenido que abrazarte para que llores alrededor de mi cariño, si tantas veces he estado allí, para sostener tu corazón herido, si tantas veces te he oido balbucer acerca de lo odioso que puede ser el amor, hoy estoy aquí, pero sólo para compartir sonrisas. Para verla crecer.

Por que es ella nuestra Nueva Esperanza. La muestra viva de que el amor triunfa frente a todas las adversidades, para gritarnos con su llanto de hambre o sueño, que no está bien bajar los brazos. Para hacernos sentir el aroma de la vida, en su perfume de piel de bebé, tan suave como las caricias que le da a nustra alma.

Verla dormir, verla balbucer, verla crecer, verla jugar, verla así, tan indefensa, pequeñita, pero a la vez enorme, es lo que nos da la pauta de que no hay nada más fuerte que el amor... 

Llegó al mundo luego de muchas lágirmas, que de a poquito y sin saberlo, iban regando el árbol del amor. 
Llegó a los gritos, diciendo "Aquí estoy", soy el triunfo del amor verdadero, soy quién les traerá más felicidad de la que ya tienen, soy el fruto de la magia, de la vida... 
Lleguó a este mundo para ser feliz, y para darnos felicidad a cada uno de los que la rodeamos...

¿Hay acaso, mayor esperanza que la Vida Nueva? Hay acaso mayor triunfo y muestra de que el verdadero amor existe, que nuestra pequeña Angá
Si su llegada no es muestra suficiente de que siempre hay que tener esperanzas de que la felicidad llegará, es que no sabemos apreciar nada en esta vida....

Feliz día del niño mi pequeña debilidad, y gracias a ustedes, mis queridos amigos, por dejarme ser parte de su vida...



miércoles

Catalina où Amélie: Un amour du cinéma ....


Era imposible imaginar que se irían a cruzar justo ahí. Ni ella sabía que ése era el Café de los Dos Molinos, el de Amelié Poulain. Y mucho menos tenía idea de que él, era él.

Catalina almorzaba algo que estaba en el menú y que no tenía muy en claro que era, y él la desmenuzaba con la mirada… desde lejos, desde una mesita inocente, y con un café entre las manos, la desarmaba de sólo mirarla… y ella lo advertía, y se sonrojaba, y le quitaba los ojos para no encenderse a plena luz del día.

De pronto lo perdió de vista, los ojos negros habían desaparecido, y al ver que Sofiane ya no estaba, y con el triste pensamiento de que no volvería  a verlo, se retiró del café para volver a sentir su mirada en la nuca; porque claro, ahí estaba él, no se había ido, estaba simplemente esperando a mitad de la calle, a que ella saliera, para naturalmente, perseguirla…  

Un  mapa desplegado en el medio de la calle, cual doncella extraviada, fue la invitación suficiente que él necesitaba para convertirse en su guía turístico personalizado durante cuatro días, para acompañarla a recorrer París, desde lo más íntimo…

Es muy difícil explicar lo que Cata sentía estando con Sofiane, recorrer la Avenida de los Campos Eliseos a su lado, hablar en un francés, inglés, castellano, una mezcla rara casi incomprensible, que venía a tomar sentido luego con una sonrisa y un beso cargado de dulzura.

Era su historia de amor en París. Era su príncipe, su amor, era el que vino a acompañarla en esos cuatro días, era el que se entregó en cuerpo y alma a ella, era el que la miraba y la derretía, y era el que se dejaba encantar por la sonrisa que ella le regalaba.

Un beso francés al pie de la Torre Eiffel, un Bonne nuit mon amour, je suis amoureux de toi.  Un Je t aime y un Arrevoir

Las historias más bellas, son  las mas fugaces, y si son Francesas, mucho mejor…





✫*”°•.ƸӜƷ✫ Boun nuit mon amour... mon coeur est avec vous... ✫”*°•.ƸӜƷ✫

martes

Amor con sabor amargo...

Se levantaba a su alrededor una pared negativa, una pared insuperable, un muro de cemento imposible de derribar…

Él llegó un día con su sonrisa perfecta, su piel blanca y sus cabellas castaños, su mirada sincera y sus manos dulces. Su voz, su humor, sus palabras, su perfume, su imagen, su transparencia la envolvieron y la dejaron casi casi a su merced.

Casi. Como un artesano fue moldeándole el alma con caricias, el corazón con gestos, gastando el muro inquebrantable para abrirse paso a su vida.

Y ella que había perdido la habilidad de amar, se dejo educar otra vez en el arte del amor.

Lo miraba a los ojos y sabía que era sincero. Escuchaba sus palabras y no dudaba de que fueran ciertas; sentía sus caricias y las recibía apaciguada porque sabía que no corría riesgos de que de esas manos se alejarían de su piel.

Pero así y todo, pese a la constancia de él y al intento de ella, algo muy dentro suyo no permitía relajarse totalmente, y de a poco la flor que había sido abierta volvió a guardarse pétalo por pétalo, volviendo a formar un pimpollo cerrado, imposible de atravesar.

Él la quería muchísimo, y ella lo quería a él. Y por ése amor que le tenía, lo dejó ir.

Si hasta ahora no había logrado entregarle su alma, no podía pretender que él siguiese a su lado bondadoso y paciente, a la espera de que la guardia de esta mujer herida bajase por completo.

Hubiese sido muy egoísta de parte de Mara mantenerlo a su lado, aún sabiendo que lo adoraba, pero no lo amaba, y hubiese sido muy tortuoso para Segundo quedarse con ella, conociendo la realidad, que tan clara se la había dicho tantas veces.

Otra oportunidad de ser feliz perdida, porque el amor a medias no es amor.

El amor, si sabe a poco, sabe amargo…

lunes

Necesidad Vs. Amor

"Hay caprichos de amor que una dama no debe tener"
JS
El destino se había encargado de toparlos, de cruzarlos, de tropezarlos en sus caminos truncos para... ¿salvarse?.
Medio a los tumbos iban cada cual por su lado, hasta que un delirio literario y un tanto utópico los animó a intercambiarse sonrisas y palabras, momentos y silencios.
Si él requería de su compañía alegre y enérgica, ella estaba. A sus tristezas, Samy le daba sonrisas. Si amanecían en el mismo sitio, las mañanas de ambos comenzaban con la cara de la dama regalándole un momento de paz, un mate mientras en silencio intercambiaban ejemplares de diarios, algún comentario, alguna mirada amigable, alguna tonada al estilo Ismael o Jorge Drexler. Porque eran amigos, antes que nada, eran muy buenos amigos.
Si ella iba perdida y sin rumbo por la vida, si no se animaba a decidir o si precisaba un consejo, si se sentía a la deriva o insegura, él encendía su lámpara cual faro en medio del mar, y le mostraba el mejor camino.
Siempre estaban queriendo el bien del otro. Lo que habían construido juntos invitaba a que extendieran sus brazos para auxiliarse ante la mínima situación de dolor, de tristeza. Aunque también compartían alegrías, y muchas! Pero se necesitaban, se resguardaban en el intercambio complice de la compañía fraternal, sin mentiras, sabiendo lo que uno podía dar al otro y lo que cada cual recibiría de su par.
Se complementaban, mínimamente se sabían el uno para el otro. Se eran sinceros. Extremadamente sinceros, hasta diría yo, cruelmente sinceros.
Rutas, mates, diarios, ideologías, gustos, sabores, problemas, soluciones, historias, letras, pecados, amigos. Compartían infinidad de cosas... menos locura de amor. Todo existía entre ellos, menos locura de amor. Cada cual con su coraza dejaba que el otro llegase hasta donde sabía que podía soportar el dolor de la partida.
Y si bien él la quería, y si bien ella lo admiraba. Si bien en algún punto se deseaban, es que por ser así de cuidadosos; por vivir así, temerarios del amor, creyendo que éso era todo lo que se podían ofrecer para no herirse, que éso era lo ideal, porque no sabían como animarse a que sea diferente, por miedos del pasado, por resistirse a ser completamente felices juntos, se estaban dejando ir.
Joaquín sabía que en esta situación pronto la perdería, y Samy sabía que, también por necesidad, en breve lo dejaría; y mientras tanto... mientras tanto el pire literario invitaba a esa mezcla de pseudo amor y de necesidad. Mezcla imperfecta que aseguraba que en cuanto no se precisaran más, el amor le daría paso al olvido....

miércoles

Entre grafitos y óleos....

"Hay que saber comportarse mal. El arte siempre se ha comportado mal. De ello se deduce hoy que quién se comporta mal hace arte, es él una obra de arte. Sólo lo distinto no pasa inadvertido."
Otl Aitcher
Y sus dedos la dibujan en su piel cada vez que la recorre en caricias...
Sus pinceles le regalan cosquillas en las zonas más erógenas de su cuerpo.
Su voz le susurra las palabras más dulces y más pervertidas, para enamorarla.
Para enamorarla...
Y sus manos trasladan las emociones a un papel blanco ansioso de ser continente de tanto.
De tanto...
Musas, manos, colores, pinceles, lápices en las sábanas, óleos y papeles, telas y ropas tiradas, testigos de la armonía perfecta, del arte, del amor, de la pasión, de lo ansiado.

Eliana: Por amor al arte, por amor...

Ella escribe y él pinta.
Ella le regala cartas de amor, y él la pinta sublime, perfecta. Musas perfectas. Uno del otro, ambos retroalimentando sus artes con sus suspiros.
Creadores de un mundo paralelo van por la vida dejando su impronta a través de sus dones mágicos e infinitos.
Infinitos el uno en el otro, no terminan porque continúan, se continúan. Uno, la extensión del otro, círculo perfecto que se encuentra en cada extremo y no se terminan... no se terminan...
Hechos de miles de colores y de miles de prosas, se van entregando amor de a gotitas, gotitas de óleo, de acrílico, de tinta de pluma.... se complementan y se acurrucan. Se sonríen y cantan tangos entre risas, se miran y se acarician con los ojos, se rozan y chocan los planetas. Desparraman deseo, desbordan pasión, se deshojan en cada caricia, se buscan y se reconocen.
Envueltos entre lienzos y hojitas de papel blanco, van trazando, cada uno como sabe, la obra más entreverada, la creación más esperada, la conjunción de sus almas en cada encuentro.
Dichosas casualidades si las hay, que el fin de algo sea el comienzo de tanto, sin saber por cuánto, pero de momento tanto, tanto,tanto que parece inagotable y eterna fuente de satisfacción....
Eliana (le) escribe, y Santiago (la) pinta.

jueves

Por amor a Carmina

Hace un tiempito que no me pongo a escribir.
No es falta de ganas, o de inspiración, o que no me quedan historias por contar, porque… historias siempre hay. Una tras otra se van tejiendo cada día, invitándome a aporrear las teclas de mi lap, para dejar huella escrita de las vicisitudes de corazones ávidos. Les he traido historias propias e historias ajenas. En su mayoría tristes, y alguna que otra feliz he rescatado. Les acerqué deseos, esperanzas, rencores, desamores, reencuentros, pasiones. Y como las historias me siguen, y me persiguen, nobleza obliga, siento que debo hacer una nueva entrega. Hoy vuelvo a contarles de ella. La que más las pasó. La que más lloró, o al menos la que lloró con más razones que el resto. Le debo estas letras, a ella y a él. Nunca más merecidas se las tienen. No quisiera adelantarme a nada, ni hacer demasiadas conjeturas porque él suele leerme, y temo decir palabras inadecuadas, sin embargo, tengo la convicción, y él estará de acuerdo, de que si el destino es el encargado de mover los hilos, es un excelente titiritero. Le puso en escena las novelas más dramáticas, y la mezcló con los personajes más entreverados. Enredó los hilos de su vida hasta hacer unos nudos casi imposibles de deshacer. La sacudió, la elevó, la hizo girar en el aire y la hizo caer de un porrazo. Le mostró un poquito de felicidad y se la arrebató. La ilusionó tantas veces…. Le desilusionó otras tantas. Precavida pero dispuesta, esperando el pecho más cálido para descansar en los momentos más complejos, y la risa más melódica para hacer con la suya el sonido perfecto. Reitero, no quisiera adelantarme. Sin embargo, al verla así de feliz, así de sorprendida, así de mágica, no puedo evitar imaginarla en ese estadío y a su lado por el mayor tiempo posible. Él, tan simple y tan dispuesto a amarla. Y ella, tan radiante, tan auténtica, tan querida. Dudo que el destino siga haciéndola pasar por nefastos avatares.
Creo que al fin Carmina, está viviendo la historia del final feliz…

lunes

Eliana Narra: En carne viva...

El viento de esta tarde me trae el recuerdo de diversos momentos vividos a su lado.

Tan repentina fue su presencia en mi vida. Y lo que pasa como torbellino deja desastres naturales, naturalmente inolvidables…

A veces no se mide, no se consideran consecuencias, y ese modo de manejarse por simple impulso, puede ser tan satisfactorio como devastador.

Y los amores que vienen de repente, tan pronto se van. Pese a intentar aferrarlos a nuestras vidas, pese a llegar al punto de rebajarse, de sincerarse, que para el caso….. vamos! Para el caso es lo mismo…

En el amor las verdades absolutas sólo provocan desventajas. Yo estuve en mengua todo el tiempo.

Desde el momento en que accedí a recorrer cientos de kilómetros a su encuentro, me puse en ese lugar.

Automáticamente bajé un peldaño, quedé a su merced. Lo disfruté, por supuesto. Saboreé cada instante de su piel y cada segundo de nuestros veloces relojes. Pero quedé resumida a sus antojos y a esa inverosímil vida que decidí protagonizar.

Él, el caballero cuasi perfecto pero insospechablemente “genial”. Yo, la damisela soñadora que vive en la fantasía de que el amor todo lo puede.

Por una cuestión de linaje, o de costumbre, en mi familia los amores se viven a la distancia, y a la distancia se consuman y se mantienen vivos, para luego unirse eternamente en el punto en común que el destino les tiene preparados.

Yo soy la excepción a la regla.

Los amores que llegan turbulentos, apasionados, ansiosos de placer y de deseo, sin promesas dichas pero con caricias que se encarnan, suelen dejarte la piel marchita y el alma desteñida.

Una historia más de desamor entre las que han leído.

Una narración contada en primera persona.

Una historia vivida en carne propia.

Esa carne que aún hoy sangra por los deseos incumplidos de un amor no correspondido.

Otra historia sin final feliz.

By Eliana (la que aleja a los que la quieren ¿bien?)

sábado

Milena huele a café...

También existen finales felices….

Milena era una de esas chicas que en su adolescencia se lo pasan sumergidas en actividades del tipo porcelana en frío, tarjetería española, decoración de tortas, clases de baile que duran dos meses…
Si bien era de salir con amigas, no era de las que desaparecía de al lado del grupo para ser descubierta en “los reservados”, en brazos de un Romeo accidental.
Todo su círculo creía que sería parte de las solteras por elección, pero nadie sabía que si no estaba acompañada no era por falta de ganas, sino por elegante elección.
Ella sabía lo que valía, y veía que no había dado con la persona indicada, ésa que todas esperamos. La diferencia ente Milena y nosotras, era que ella estaba realmente segura, y con alegría era que esperaba. No se sumergía en la tristeza ni se entretenía con banalidades, sino que aguardaba a ser descubierta por la más jugosa de las pasiones.
Quizá fueron los aires tan distintos a los nuestros, el sol cálido del caribe, el clima a rumba y los colores mágicos que ornamentan el centro de nuestra América.
Alguien le dijo que sería en una escalinata, que lo vería allí, brillante y enceguecedor, con una sonrisa tan grande y tan blanca que la dejaría ciega para mirar más allá de su rostro redondo y sus ojos negros.
Tuvo que viajar cuatro mil kilómetros para descubrirlo, y volver a recorrerlos varias veces más, y el también debió abordar un avión de catorce horas varias veces para dormir entre sus brazos.
Y dejar sus tierras una y otra vez, y dejar sus amistades, familias, trabajos, costumbres, olores, raíces…. Pero el amor no sabe de lugares, de distancias, de edades… el amor no sabe de nada, y por esa ignorancia es que es tan mágico.
Ahora están juntos en la tierra de ella.
Decoran su lugar con cosas de los dos. El colorido de su caribe y el aroma de su café. Suena la música de su tierra y ella baila a su alrededor, sonriendo y tomándolo en sus manos, invitándolo a recorrer juntos el camino, ahora a la par, ahora cerca, ahora juntos.
Por que se esperaron, y se encontraron, y ya es hora de comenzar a recorrer el sendero de la dicha.

Ni mil mares, ni mil distancias…

viernes

Casandra sobrevive...

La magia viene con papelitos de colores invisibles y muchas ganas. Muchas. De a poquito los papeles se van cayendo, son volatiles, y así como todo lo volátil se disipa, ella también. Si Casandra aprendiese de una buena vez que no está hecha para el amor, dejaría de sufrir. Al principio, muy al principio, veía en él al hombre que la acompañaría un largo tramo. Y que quizá las cosas luego se darían para que continuasen caminando juntos, pero no era afecto lo que sustentaba esa idea. Eran buenos modales.
Cuándo se cree que se está en buen rumbo no hay que temer por poner todo sobre la mesa. Si continuamente hay una devolución, menos.
Pero Casandra que va de puntillas de pie por la vida, esperando el próximo golpe, temió por ella una vez más, y se cuido mas de lo necesario, otra vez.
Todas habían aprendido a andar con cuidado en esto de las relaciones, y se repetían una y otra vez, las unas a las otras:

"No te empalagues", avisaban.... "No te empalagues chiquitita..."

Y no se empalagó. Y el intercambio de risas y caricias compartidas, de pronto y de a poco, se fue convirtiendo en intercambio de distancias, de silencios, de abrazos menos intensos, de besos cada vez menos pasionales. Mantenía sí esa camaradería propia de dos personas que al verse se reconocen, pero sólo eso. Siempre el beso justo, la palabra suficiente, las caricias contadas y las miradas poco tiernas. Amables, pero no muy dulces, porque no quería dar una imagen de mujer enamorada. El corazón apenas descubierto y las expectativas justas para no ilusionarse demasiado con un después.
Y con eso no basta para el amor. Ahora se queda otra vez con los brazos vacíos y helados, anulando caricias y guardando las ganas, porque ella misma se las quita. A su posibilidad de amar, y a su posibilidad de ser amada, las guarda en el cajón más profundo.
Por miedo, por incapacidad, por supervivencia.

jueves

El Castigo de Eliana

Y su recuerdo se mantendría arraigado a su piel por los siglos de los siglos...
Aún sentía ese retuerzo en su estómago si algo le recordaba. Continuaba pendiente de su vida, con lo poco que podía saber de ella luego de haberle pedido que la olvidara, que se alejara, que desapareciera de la faz de la tierra, que la dejara renacer, porque su juego le hería el alma.
Saber de su solaa existencia le traía desolación.
Saberlo allí, palpable, la inquietaba al extremo.
Había decidido por su propio bien, por mantener algo de la poco cordura que no le arrebató, olvidarlo.
Eliana sabía muy bien, que para poder continuar con lo que le quedaba de vida, debía desterrar su pasado, hacerlo agua, y evaporarlo con un nuevo sol. Pero era tan difícil...
Hay amores que permanecen intactos, hay deseos que no se olvidan, hay olores que no se quitan.
Prometió, juró y aseguró que lo eliminaría de su mente, porque sólo así podría recomenzar.
Pero lo que ella no sabía, era que ése amor, era más fuerte que todas las promesas juntas, que todos los desencantos, que todas las heridas sufridas en su nombre.
Ahora ya no sabía como olvidar. Era tan grande ese sentimiento, que ni por todos los Dioses de la Antigua Grecia podría arrancarlo de su corazón.
Era su castigo, por haberse permitido amar, aún sabiendo lo miserable que puede ser tan grandioso sentimiento.

domingo

La revancha de Carmina

Jamás hubiese imaginado que las cosas se darían de ese modo.
Ni por casualidad se le cruzó por la cabeza que él sería quién la rescataría del naufragio, y que ella sería su guarida y su renovación.
De mundos tan pero tan iguales, de la misma tierra, de la misma raíz, tan distintos ellos, tan similares ellos mismos.
Cuán sorprendente puede ser el destino, y cuánto más bonitas se dan las cosas si se deja fluir el porvenir.
Carmina no imaginaba que sería él. Que le devolvería la alegría. Que podría disfrutar de ser ella misma con alguien más. La autenticidad que emana del aire cuando están juntos, es lo que los hace tan particulares.
Sin envolturas, sin moños, sin brillo, sin artificios, son ellos.
Y Carmina ahora va por la vida guiñándole un ojo al destino y levantándole los hombros al pasado. Se ríe a carcajadas y disfruta del presente, de este presente que es tal y como lo soñó, excepto por la persona que la acompaña. Que no por no haberla soñada es menos querida.
Mirá destino, mirá como te jodimos bien jodido y ahora estamos dándole una vuelta de tuerca a ese retorcido pasado. Mirá como son las cosas.
Mirá que linda se la ve al lado de él....

sábado

En el contexto de Eliana: La Moderna de Eugenia

Eugenia es una mujer abierta, fresca, un tanto misteriosa, independiente, culta, sumamente comunicativa, y con ambiciones de dar con el compañero ideal.
Al igual que Carmina, que Rosaura y que Eliana, aún no había dado con el hombre que le moviese la estantería, como dicen las madres, a modo de consuelo tras una nueva decepción amorosa.
Lo cierto es que Euge andaba rumbeando por el mundo del amor cibernético hacía ya bastante tiempo.
Con una agenda colmada de encuentros breves y esperanzados, se paseaba por el mundo de las citas a ciegas, eliminando de su mente el miedo a lo desconocido, y aumentando su ego personal cada vez que le contaba a sus desafortunadas amigas, que el viernes saldría con Martín, el sábado almorzaría con Sebastian, por la noche ése mismo día conocería a Esteban, y el domingo lo utilizaría para analizar cual de los tres podría llegar a ser El Hombre.
Funestamente, el domingo, luego de hacer su balance, se daría cuenta de que ninguno de los tres colman sus perspectivas, y así, el lunes, desde su oficina ubicada en el barrio de Almagro, se lanzaría a la nueva selección de posibles amores para el fin de semana.
Ni Carmina, ni Rosaura ni Eliana estaban muy tranquilas con el modus operandi de Eugenia. Lo creían arriesgado, trabajoso, de un presupuesto elevado -ya que cada cita requería una preparación onerosa- y por sobre todo, ficticio.
Consideraban que aquellas personas que su inquieta amiga podría llegar a conocer por ese mundo binario, demostrarían sólo facetas demasiado rosas, y que Euge otra vez, tras la primer veta de gris, volvería al desánimo y al desencanto que deja el regreso a la realidad.
Ni Esteban, ni Martín ni Sebastián cumplirían la lista de requerimientos de Eugenia. Sin embargo ella mantenía la convicción de que entre todos los “Perfiles” que abundan en el mundo del ciber amor, estaba su hombre, ése que la colmaría de besos soft, y que la abrazaría con sus brazos hard, y que la mantendría por siempre cerca, como la Santa Globalización reza.

Y ustedes que dicen que no hay hombres - comentaba ella- están equivocadas, porque si se fijan bien, todos los días se dan de alta muchos nuevos “Perfiles”.

martes

Eliana: El bananón

Seguía Eliana transitando los caminos del amor, en su viaje incansable con la ilusión de hallar su media naranja.
Ya había visitado varias verdulerías, variedad de naranjas, algunas jugosas, otras más agrias, algunas las había probado, otras solamente las tanteó. Un mordisquito, sentia el aroma que emanaba, una apretadita para ver cuan madura estaba la fruta... Pero en el cacheo de naranjas, se topó con El Bananón. No con una banana, con un banano, ¡con un Bananón!, de los más excentricos, de los más desagradables.
Y sí, El Bananón es el típico prototipo de chico que aparenta ser "bien", que es como la tarjeta del Banco Hipotecario, así, todo "Canchero"...
El que se las sabe todas y si alguna no se la sabe, la inventa, aunque quede como un gil. Es el que quiere llevar las riendas en absolutamente todo.
Es el que la tiene re clara con las cosas que hace dos veces, porque en la primera falló por bruto, pero que no note...
Es el que se inventa una vida para promocionarse porque con la real aburre. Pero que no se sepa...
Es El Bananón.. Ése que se hace el Macho de América y termina siendo un Mandilón. Es Bananón y es Mandilón. Es Ambos. Lo más cómico es que Eliana se topó en la catación de naranjas con este banana. A tiempo se lo sacó de encima. Ahora es un recuerdo, un muertito en el placard. Ahora toma mates con su amiga Carmina y se da cuenta de que Bananón es compañero insoportable de la facultad a la que ella asiste. Y las dos se ríen, y no pueden creer lo chico que es el mundo. Y Eliana se descojona contándole anécdotas a Carmina y ésta se burla otro tanto de Mandilón y no puede creer lo chiquito que es el mundo... Y Eliana sabe que sólo la naranja da buen jugo. La banana se pone negra enseguida, pierde su brillo, y resulta ser un chasco si como El Mandilón de nuestra historia, más que fruta fresca, jugosa y deliciosa, es Bananón.

domingo

Eliana atestigua: Las desventuras de Carmina.

Es recurrente en las personas la acción de observar alrededor y verificar que su situación no es la peor, sino que hay otras, que son mucho más graves, y así, encuentran consuelo en desgracias ajenas. Eliana, como ya hemos dicho, era incansablemente observadora. Y si bien sus seis años al lado de él, habían tenido sus cosas buenas, en la balanza pesaban más las malas. No por violentas, o catastróficas, simplemente eran malas. Vacías y malas. Sin embargo, sabía que ese tiempo no era tiempo perdido, sino cosecha de experiencias para, de ahora en adelante, reconocer lo que quiere y lo que no. En su trabajo de campo, y en su búsqueda de consuelo por no saberse la más desdichada, reparó en Carmina. Una chica de pueblo, de su misma edad, ambiciosa, bonita, inteligente, transparente, curtidísima… Carmina vivó enamorada toda su vida. Enamorada de él, y de aquél, y del otro. De a uno a la vez, pero siempre enamorada hasta las vísceras. Dejaba todo por amor, se olvidaba del mundo, se olvidaba de ella. Y tuvo que enamorarse de él que la superaba en edad, en picardía, en experiencia, en vicios, en labia. Y claro que eso vende, y ella compró hasta las últimas consecuencias. Nadie apañaba esa relación, y más enamorada estaba ella ante la negativa de su familia. Como por obra de un mago negro, en sus entrañas se instaló la descendencia de ambos. Cegada por la esperanza de una familia ideal, decidió unirse en sagrado matrimonio. Contra todo y contra todos, Carmina y Él, dieron el sí, ante Dios, ante la Justicia, ante ellos mismos, ante su futuro retoño que atestiguaba desde el interior de la damisela enamorada. Cual novela centroamericana, y como obra del retorcido destino, Carmina recibió su primer cachetazo. En su mismísima noche de bodas, volvió a ser una. Sin esperarlo, imaginarlo, su retoño se retiró de la escena, dejándola a solas otra vez con el que ahora era su marido. Las cosas pasan por algo. Si bien lamentó esa gran pérdida a su corta edad, y luego de jugar varias de sus fichas más preciadas, se dio cuenta de que el destino le había allanado el camino para poder soportar cualquier situación. Si superaba eso, superaba lo que sea. Eliana había sido testigo ocular de los golpes de Carmina. Del matrimonio imprevisto y fugaz, porque no duró mucho luego de la pérdida. Del embarazo sorpresivo, breve, y doloroso. De la calaña que su amiga se había puesto al hombro, y de la cual supo deshacerse con estrategias pensadas y movimientos claves. De todas las lágrimas de sangre que había tragado….

Confirmaba su idea de que las propias adversidades no son nada, cuando se observa la desgracia ajena. De alguna manera se sentía obligada a no quejarse de su pasado, sabía que su desamor no era nada en comparación con el de Carmina.

Si bien sus historias eran distintas, ambas compartían algo: A fuerza de cayos en el alma, ahora sabían lo que querían, y lo que no.

jueves

De desamores y nuevas esperanzas

Y bueno, la encuesta no tuvo muchos votos,diez en total, pero los suficientes para concluir en que el nombre de la historia de Eliana será "De desamores y nuevas esperanzas". Cómo este es un blog muy completo, no puedo dejar de compartirles lo que sería la tapa del libro (si, ya se, soy un delirio) si es que éste se editase en la realidad. Asi que acá tienen. Agradecimiento especial para Orne que es la editora responsable de la parte gráfica en este site. Yo del paint no paso, no me voy a llevar laureles ajenos...
Ya pronto, post finales, vendrán más entregas de esta historia que como bien dije, nace en partes..