Darse cuenta de que el hombre ideal es puro cuento puede ser devastador, pero a la vez, revelador.
Eliana sabe que el amor existe, pero no sabe donde está ni cuando o como le llegará.
En el camino, y no muy lejos de cumplir 30 años, quizá para hacer más liviano su trayecto, decide detenerse a observar las desgracias y las alegrías ajenas, las de sus amigas, conocidas, o simples mujeres que como ella, están repletas de Desamor y de Nuevas Esperanzas.

miércoles

Eliana: Por amor al arte, por amor...

Ella escribe y él pinta.
Ella le regala cartas de amor, y él la pinta sublime, perfecta. Musas perfectas. Uno del otro, ambos retroalimentando sus artes con sus suspiros.
Creadores de un mundo paralelo van por la vida dejando su impronta a través de sus dones mágicos e infinitos.
Infinitos el uno en el otro, no terminan porque continúan, se continúan. Uno, la extensión del otro, círculo perfecto que se encuentra en cada extremo y no se terminan... no se terminan...
Hechos de miles de colores y de miles de prosas, se van entregando amor de a gotitas, gotitas de óleo, de acrílico, de tinta de pluma.... se complementan y se acurrucan. Se sonríen y cantan tangos entre risas, se miran y se acarician con los ojos, se rozan y chocan los planetas. Desparraman deseo, desbordan pasión, se deshojan en cada caricia, se buscan y se reconocen.
Envueltos entre lienzos y hojitas de papel blanco, van trazando, cada uno como sabe, la obra más entreverada, la creación más esperada, la conjunción de sus almas en cada encuentro.
Dichosas casualidades si las hay, que el fin de algo sea el comienzo de tanto, sin saber por cuánto, pero de momento tanto, tanto,tanto que parece inagotable y eterna fuente de satisfacción....
Eliana (le) escribe, y Santiago (la) pinta.

4 comentarios:

Andre εїз dijo...

Muy lindo!!!!!!

porquepodemos dijo...

conseguí "El Secreto", la voy a mirar esta semana

Carito dijo...

Bien... todo llega! Seguro si no la conseguiste antes es porque no era tu momento! Que la disfrutes!

carmeloti dijo...

Entre la fantasia y las musas, acampa el AMOR, eterno, fugaz, infinito o efímero, pero motor indiscutible para la creación, que se alimenta y amanta a seres que se dejan impregnar el pinta tus palabras y tu escribes sus óleos...